Los celos

Los celos, sus raíces y consecuencias

Es normal sentir celos, lo malo es ser celoso y permitir que esa respuesta emocional ante la amenaza de creer que se pierde a alguien o de que alguien nos quita lo que se considera propio, nos genere intranquilidad.

¿Cuándo nos volvemos celosos?

Cuando se activa la inseguridad, cuando no sienten a la otra persona suya y se vuelven hipercontraladores.

De manera errónea, se llega a creer que alguien le puede pertenecer y al verlo lejano o seducido por otro, se activan los celos de manera tóxica.

¿Cuál son las raíces de los celos?

Las heridas por abandono o traición no sanadas, las cuales van íntimamente relacionadas con la autoestima, ya que, mientras más heridas abiertas se tengan, más afectada estará la autoestima, por consiguiente, aparece la inseguridad.

La inseguridad no se puede ver aislada, debemos empezar por ser conscientes de lo que nos produce esa emoción para ser capaces de volver a nosotros mismos desde la humildad y la aceptación de que el problema es nuestro, no del otro o del entorno.

Al estar en una cultura de gustar y agradar al otro, se activan los celos de personas inseguras y con baja autoestima.

Cuando no confiamos en el otro, es básicamente por antecedes que nos dejaron huellas y debilitaron aun más la creencia en sí mismo.

Los celos

Podemos concluir en dos tipos de raíces

Las externas:

  • En la infancia, pudimos no haber obtenido el afecto y/o reconocimientos necesarios para generar nuestra autoestima.
  • Proviene también de esas experiencias sentimentales traumáticas en las que se es objeto de infidelidades.
  • En cualquiera de nuestras etapas en la vida, pudiéramos ser víctima del abandono, de otros y del nuestro también.

Las personales:

  • Personas que necesitan un elevado control sobre su entorno para sentirse seguras.
  • Personas con alta intolerancia a la incertidumbre buscarán a bajar la ansiedad que les genera la incertidumbre a través de estas conductas de control.
  • Personas preocupadas por su imagen social tenderán a conductas celosas para prevenir infidelidades y evitar de este modo, convertirse en el centro de comentarios de su entorno.
  • Las falsas expectativas que nos hacemos sobre el amor y las relaciones, esas que nos llevan a creer que lo apropiado es estar todo el tiempo juntos o que la pareja deba agradarle en todo momento satisfaciendo sus necesidades y deseos.

La relación entre los celos y la envidia

Están relacionados, ya que, la envidia nace cuando sentimos que lo que tiene otra persona, nos pertenece o lo merecemos. Y los celos se despiertan cuando sentimos que nos quitan lo que creemos que es nuestro.

Ambas respuestas emocionales, nos invitan a reflexionar sobre la cultura de la tenencia, esa que nos habla de que ser exitoso tiene que ver con lo que se tenga e incluso a quienes se tenga en nuestro círculo familiar o de amigos.

Una cultura en la que se exhibe una pareja como un trofeo, en la que cada vez que compro o tengo algo, necesito que el mundo lo sepa.

¿Cómo sanar las heridas que nos hacen inseguros y celosos?

En principio, debemos estar al mando de nuestras heridas. Darnos cuenta, y ser conscientes de ellas. Las heridas sanan con atención y amor hacia nosotros mismos.

En segundo lugar, cuando decidimos recuperarnos volviendo a nosotros mismos y tenernos.

Parece un trabajo difícil, que parte de la conciencia de saber que algo no esta bien y que, para poder avanzar de manera satisfactoria en cualquier relación, debemos ayudarnos o buscar ayuda entre amigos, familiares o definitivamente recurrir a un profesional.

No hay receta mágica, es un trabajo diario, constante; inicia con actitud, ganas, y compromiso de querer ser mejores personas, empezando por ser mejores con nosotros mismos.

Consecuencias de ser una persona celosa

Las consecuencias de los celos se manifiestan tanto en la persona que los sufre, en la persona objeto de los celos y la propia relación de pareja.

En la persona que lo sufre:

  • Lo primero tiene que ver con la tormenta que se vive, no tener paz es la principal y más compleja consecuencia.
  • Nos convertimos de cierta forma en compañeros tóxicos.
  • Trastornos como ansiedad, depresión irritabilidad y dificultad para controlar la ira con la pareja y con el entorno.
  • Sensación de pérdida de control sobre la relación, sentimientos de culpabilidad y una perdida gradual de la autoestima.

En la persona objeto de celos:

  • Sentimientos de frustración, distancia emocional con la pareja.
  • Miedo a las reacciones de la pareja.
  • Confusión sobre sus conductas, necesidades y deseos personales que les hace desarrollar emociones de culpabilidad.

En la relación:

  • El establecimiento de dinámicas disfuncionales, como el de una comunicación negativa e ineficaz.
  • La desconfianza se apodera de nuestras relaciones.
  • Desgaste de la relación.
  • Hasta llegar a la ruptura.

Los celos - Pareja

Tips para trabajar los celos

  • Reconocer que se es celoso.
  • Determinar que emoción nos está detonando celos. Las emociones típicas de los celos son la rabia, la tristeza y la ansiedad. La rabia viene de la sensación de una gran injusticia que se comete conmigo, la tristeza viene por la sensación de pérdida que experimentamos y la ansiedad porque hay una sensación permanente de amenaza (consciente o no). Tenemos que ver los celos como unas “alarmas” para ver qué pensamientos hay detrás, poder trabajarlos y no dejar que tomen cuerpo en nosotros. -Carlos Fraga-
  • Hay que trabajar mucho la autoestima de las personas involucradas en los celos, especialmente del (la) celoso (a) porque siempre estará el pensamiento de que “yo me siento tan insignificante que temo que en cualquier momento tu conozcas a alguien mejor y te quieras librar de mí”. -Carlos Fraga-

Lo importante de los celos es saber que nunca nos llevaran al amor, por el contrario, nos están alejando cada vez más de él. Si bien dentro de lo humano es normal sentir celos, también es cierto que no esta bien dejar que los celos nos superen y debiliten la paz que se necesita sentir y mantener en una relación. 

Una relación sana es una relación que nos genera paz.

¡Manos a la obra!

Mayra Rengifo

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