Miedo a monstruos

Los principales miedos de los niños de acuerdo a su edad

¿Es normal que los niños tengan miedo?

Los miedos de los niños son completamente normales, el miedo es una emoción que puede ayudar a los niños a ser cautos. Al principio pueden sentir miedo por lo nuevo, lo grande, lo ruidoso o lo distinto, de igual manera miedo de dormir solo, miedo de la oscuridad, a los extraños.

Así como también y más ahora luego de mucho tiempo de encierro por la pandemia, sucede que temen a salir a la calle.

Son muchas las situaciones que provocan miedos a los niños. Para que los niños superen sus miedos, la actitud de los padres es esencial.

Miedos de los niños según la edad

  • Entre los 8 y 10 meses de edad

Son capaces de reconocer los rostros de las personas con quienes conviven. Por eso, las caras nuevas les pueden provocar miedo, incluso la de una nueva niñera o la de un pariente. Pueden llorar o aferrarse a uno de sus padres para sentirse seguros.

  • Entre los 10 meses y hasta los 3 años aproximadamente

Los miedos de los niños de este rango de edades, de dan cuando se tienen que separar de unos de sus padres. No quieren que sus padres los dejen en la guardería o solos en la cama a la hora de dormir. Pueden llorar, aferrarse a sus padres o tratar de mantenerse cerca de ellos.

  •  Miedos de los niños entre los 4 y 6 años de edad

Gracias a que están usando su imaginación y saben simular cosas o fingir, así como crearse historias o situaciones irreales, empiezan a temerle a los monstruos, los zombis, se imaginan cosas debajo de sus camas, o de su armario, etc.

Porque básicamente y no siempre son capaces de distinguir lo real de lo irreal.

Muchos niños en este rango de edades, tienen miedo de la oscuridad y de la hora de ir a la cama, de tener pesadillas. L

De igual forma, los miedos de los niños de estas edades, se deben a eventos extraordinarios y a ruidos muy fuertes como en de los truenos o de los fuegos artificiales.

 Niños se esconden debajo de la cama

  • Desde lo 7 años hasta la preadolescencia

Los niños mayores tienen miedo de los peligros de la vida real. Temen porque alguien malo pueda hacerle daño o entre a su casa, a las catástrofes naturales de las que oyen hablar, a la muerte de un ser querido. Y en vista de que están en la etapa del preescolar, se muestran ansiosos por encajar en el grupo de amigos, o de hacer bien las tareas escolares.

  • Los preadolescentes y los adolescentes

Los principales miedos que aparecen en esta etapa son los sociales. Seguidos por su aspecto físico o el hecho de encajar en su grupo de pertenencia les puede generar ansiedad. Se sienten presionados por el rendimiento escolar y a su vez temen de salir mal. A muchos y por la incertidumbre que les genera, temen cambiar de hogar, de ciudad o país.

¿Qué podemos hacer para ayudar a nuestros hijos cuando tienen miedo?

Corresponde a los padres respetar, comprender y buscar entender los miedos de sus hijos, y a la vez enseñarles a superarlos.

A continuación, varias recomendaciones que nos pueden orientar al respecto:

1.- Buscar la calma, tanto del niño como de los padres

Desde la calma y la serenidad podemos visualizar y dimensionar mucho mejor cualquier situación, en ese mismo sentido podemos irle mostrando esa calma a nuestros hijos, partiendo de que mucho de lo que aprenden es por el ejemplo que le damos.

Estrategias:

  • Abrázalos.
  • Diles palabras de aliento.
  • Muéstrales seguridad con frases como: “Todo esta bien”, “Nada malo te pasará”, “Estoy aquí contigo”, etc.

Padres acompañan a sus hijos

2.- Hablar con ellos y escucharlos

A medida que su hijo crezca, hable con él y escúchele. Esté tranquilo y transmítale tranquilidad. Ayude a su hijo a poner sus sentimientos en palabras. Ayude a su hijo a probar cosas nuevas.

Estrategias:

    • No burlarse ni desestimar lo que les pasa.
    • No asustarlos con historias de ogros, de fantasmas, de brujas, etc., decirles que estos personajes solamente existen en los cuentos y películas.
    • Evitar frases descalificando su emoción, como, por ejemplo: “No tienes vergüenza de tener estos miedos”.

3.- Ayudarlos a acostumbrarse a personas extrañas

Es recomendable dejar que los niños entre 1 a 3 años de edad se separe de sus padres por breves períodos de tiempo al principio, hasta que se vuelva rutina y sientan confianza en las otras personas.

Estrategias:

    • Cuando toque separarse de ellos, diles que volverás, dale un abrazo, sonríele y retírate.
    • Al regresar dile con cariño que estas de vuelta y lo pensaste mientras estuviste lejos, abrázalo.

4.- Transmitir seguridad y confianza

Ayúdale a prepararse para enfrentar la situación con la verdad y con honestidad. Si tu hijo tiene miedo de irse al colegio, oiga sus razones. No le mienta, por ejemplo, diciéndole que una inyección no le dolerá o algo parecido. Si mientes sobre una situación de miedo le producirá más temor.

Estrategias:

    • No transmita miedo.
    • No ignores, pero tampoco magnifiques la situación que le genera el miedo.
    • Evitar caer en obligarlos a pasar por situaciones que ellos temen, es muy distinto a ayudarles a enfrentar juntos esas situaciones, dándoles el soporte que necesitan.
    • No le llames de cobarde o infantil a tu hijo si se muestra temeroso ante cualquier situación. 

5.- Acompáñalos y desmonten juntos esas situaciones irreales

Ayude a su hijo a afrontar sus miedos poco a poco. Si su hijo pequeño tiene miedo a la oscuridad, desarrollen una rutina tranquilizadora para la hora de irse a dormir.

Comprueben los dos juntos que no hay monstruos debajo de su cama. Con su presencia y su apoyo, deje que su hijo vea por sí mismo que no hay nada que temer.

Estrategias:

  • Ayúdenlos a sentirse valientes.
  • Léanles o cánteles.
  • Limite las imágenes, las películas y los programas infantiles que asustan.
  • Busque la forma de que sus hijos se sientan seguros y queridos.

6.- Estar también para los más grandes, para los preadolescentes y adolescentes

Adolescentes con miedo

Ayuda a los niños y a los adolescentes a aprender a prepararse para los desafíos, como los exámenes o los trabajos escolares, posibles episodios de rechazo por el grupo de amigos, entre otras situaciones comunes para la edad. La clave es hacer que nuestros hijos crean en ellos mismos, se quieran y con la base de valores, irían un poco más preparados para lo que les toca vivir, mucho por no decir todo lo que les pueda causar daño se lo podemos evitar, solo a ellos les tocará aprender y seguir, siempre con el apoyo de sus padres.

Estrategias:

  • Escucharlos, prestarles atención a pesar de que muchas veces no quieren estar con sus padres.
  • Buscar los momentos apropiados para tratar de entrar en sus mundos, como, por ejemplo, compartir anécdotas del día, comentar sobre algún video juego que le guste, así se pudiera ir generando encuentros relajados en los que ellos puedan abrirse a contar sobre cualquier preocupación o miedo.

¿Cómo desmontar los miedos de los niños?

Desdramatizar, no darle tanta importancia o magnificar lo que sucede. Pasa lo mismo con las pesadillas, es normal que los niños en torno a los dos años, los cuatro o incluso a los seis años, se despierten con pesadillas y tengan un poco de miedo por la noche. Eso es tan sencillo como llegar a su habitación y tranquilizarles un poquito.

Una alerta a tiempo

Si los miedos son muy intensos y/o impiden que los niños lleven una vida normal, podrían ser un indicador un trastorno de ansiedad. En este caso corresponde hablar con el médico sobre los miedos de nuestros hijos.

Algunos síntomas de cuidado que nos lleven a consultar un especialista:

  • Parecen demasiado intensos o prosiguen más allá de la edad habitual.
  • Hacen que esté muy angustiado o que tenga rabietas o berrinches
  • Impiden que su hijo lleve una vida normal, como ir a la escuela, dormir solo o estar separado de sus padres
  • Le provocan síntomas físicos (como dolor de estómago, dolor de cabeza o ritmo cardíaco acelerado) o si su hijo nota que le falta el aire, se marea o tiene náuseas.

Conclusión

Según algunos investigadores, los miedos aparecen y desaparecen, cambian a medida que el niño va creciendo y sea capaz de superarlos cuando reconoce poco a poco la realidad.

Se debe tener en cuenta que no se puede acabar con todos los miedos porque estos también permiten al niño entender el mundo.

Muchos de estos miedos se ven inducidos por el ambiente externo y otros están fundados en experiencias negativas en casa o fuera de ella.

Mayra Rengifo

Guía autocontrol niños

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